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Las pequeñas grandes creaciones de Indalecio Armas

Mesas con llamativas artesanías fueron colocadas en uno de los lados de la Plaza de la Juventud, en Cauto Cristo, en la cual se realizó este miércoles el acto central de la provincia de Granma para festejar el aniversario 66 de la creación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el 23 de agosto de 1960.

En uno de los escritorios había llamativos objetos en miniatura: un poste eléctrico con transformador, cables de transmisión de electricidad y escalera; lámpara decorada mediante flores artificiales, motocicletas y bicicletas a las que no les falta ninguno de sus componentes.

A quienes se detuvieron a mirar, y admirar, esos objetos, Yanis Leydis Morales Almaguer, presidenta municipal de la Asociación de Sordos les explicó que el autor es Indalecio Armas Almaguer, quien ha participado en fórum y congreso de dicha organización.

Indalecio Armas reside en el poblado cautocristense de Babiney, padece retraso mental severo (*), sordoceguera y baja visión, los que compensa con muchos talentos, optimismo y fuerza de voluntad.

Desde temprana edad –ahora tiene 51 años- mostró capacidad para valerse por sí mismo y trabajar, por lo que laboró en un taller de hacer cajitas de cartón y otras producciones, ahora inactivo por falta de materia prima.

Su papá, tocayo y máximo admirador, refiere que un día visitaron a un conocido, lo vio hacer manualidades y eso fue como una luz para el vástago, quien a la mañana siguiente comenzó a recolectar materiales en desuso y a fabricar con ellos diminutos objetos.

Para facilitarle el trabajo, los progenitores le habilitaron como taller el pequeño cuarto de desahogo que está al fondo de la vivienda, en el que Indalecio da rienda suelta a su pasión.

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Sentado ante una mesa, ajeno al cacarear de cercanas aves de corral y del ruido de vehículos al pasar frente al hogar, este empírico artesano recorta pomos plásticos vacíos que antes contenían champú, cremas o perfumes, les da calor con la llama de un mechero alimentado con alcohol, las moldea y convierte en pétalos.

Aunque hace flores que colocadas en plantas parecen naturales, su creación estrella son las motocicletas en miniatura, hechas a escala, con todo lo que llevan y que alimentadas con la corriente de dos pilas doble A de 1.5 voltios, funcionan, incluidas luces.

Como él no puede hacerlo, su padre explica orgulloso en un vídeo doméstico, “esta motocicleta la hizo él, que tiene discapacidad pero Dios le ha dado esos talentos, está hecha de piezas inservibles que las convierte en servibles: las gomas son de cables eléctricos, los radios de alambres de motores eléctricos quemados, el motor, es el de un DVD descontinuado”.

Además de motos, Indalecio reproduce a escala reducida motobombas y bicitaxis, que también funcionan.

Posee teléfono celular con servicio de datos y es el miembro de su familia, compuesta, también, por una hermana igualmente en situación de discapacidad, que más conoce las prestaciones del dispositivo móvil.

Aunque malgenioso en alto grado, a quienes le gastan bromas como intentar apropiarse de algunas de sus creaciones, le responde con una sonrisa pícara y vuelve a concentrarse en lo que está haciendo.


(*) Se considera retraso mental severo si el CI (coeficiente de inteligencia) está entre 20-35