Aracelis Acuña Fajardo tiene siempre un rostro alegre. Es fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), en Cauto Cristo y exhibe una labor integral comunitaria desde entonces.
Aunque eran otros tiempos, recuerda que hubo mucho entusiasmo cuando se habló de formar una organización para las damas en el municipio.
Y ella, motivada, responsable, comunicativa y revolucionaria, no dudó. Han sido logros, año tras año y aún no deja de atender las tareas femeniles:
“Para mí significa mucho ese reconocimiento social a mi labor y a la organización en el territorio, principalmente en este año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro.
A mí la Federación me formó, me enseñó a trabajar. Fue una escuela que me preparó para la vida.
Imagínese. Yo soy federada desde los 14 años, fundadora, con trabajos y cargos a nivel de delegación y actualmente de bloque. Aprendí a llevar de la mano mi trabajo, la Federación y mi casa.
He seguido trabajando impulsando tareas como la creación de patios y parcelas en las delegaciones. Actualmente en mi delegación todas las federadas tienen patios o parcelas productivos, con frutas, medicina verde, flores, pero todas con algo útil”, declaró Acuña Fajardo.
La vida de Aracelis es un ejemplo del buen hacer. Cuando se le necesita está disponible y es servicial en todo tiempo. Actualmente se desempeña laboralmente como Especialista de Atención a la población en el Poder Popular de Cauto Cristo: una gran responsabilidad social que asume con total profesionalidad.
Esa vecina que saca una sonrisa, explica con claridad y ofrece su mano, es fruto de una federada que aprendió desde muy joven, que la Revolución es una tarea diaria, colectiva a la que se le sirve sin reserva y con amor.