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Julín, 15 años de práctica de su don especial

La magia de unas manos que quitan los empachos es poco abordada pero tiene una importancia vital para la salud humana.

Los sobadores en los barrios benefician cada día a comunitarios cautocristenses que no precisan ir a un médico para dejar atrás una indigesta.

En Cauto Cristo existen varios, pero en el centro del pueblo todos corren a Julín, un señor que se dedica a ayudar a los demás de esta manera.

Elsi Ramirez Aguilera es una de las vecinas que avala la experiencia de este ángel que quita fiebres y malestares:

” Todos van a buscarlo cuando se sienten mal. Es el médico de la gente en Cauto Cristo. A cualquier hora lo podemos encontrar dispuesto a ayudar a la gente”, expresó.

Julio César Tamayo Pozo, conocido como Julín, asegura que colabora con las familias a la hora que sea y atiende a veces hasta tres personas en un día. Solo espera la satisfacción de haber curado a alguien:

” Yo ayudo a todo el mundo aquí. Quien lo necesite. Y si se sienten mal yo les pongo las manos y salen nuevo”, describe alegre.

Se trata de una tradición familiar. La madre de Julín también en vida, sobaba.

No todos lo hacen igual. Julín masajea las piernas, algunos recorren el estómago; otros, de la rodilla al tobillo. Hay quienes usan una toalla que estiran y recogen, o rezan mientras trazan cruces sobre el vientre.

Especialistas en gastroenterología opinan que el masaje en ciertos puntos del cuerpo favorece la digestión. Un estudio cubano concluyó que el proceder es eficaz, con menos efectos adversos que los fármacos.

Pero para quienes acuden al sobador no hace falta tanta explicación. Creen en el don, en la tradición que viene de abuelos y que, en pueblos y barrios, sigue aliviando lo que la ciencia a veces no alcanza a nombrar.

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Pero esta es una forma de extender la medicina tradicional y preservar esa arista religiosa de los cautocristenses, manifiesta en esa y otras prácticas.

Los puestos de salud estarían abarrotados de pacientes con indigesta, pero Julín, con su don, lo evita y le hace más factible la recuperación a los enfermos.