Los Alazanes de Granma llegaron ayer a Guantánamo con las cuentas apretadas y la cabeza llena de preguntas. A partir de hoy, en la Serie Nacional de Béisbol, continuarán el compromiso contra los Indios, que los Caballos van ganando 3-1.
No es una visita cualquiera. Los locales apenas suman cinco triunfos y quince derrotas. Están en el sótano del Oriente; pero en esta Serie Nacional nadie regala nada, y menos cuando el que llega anda herido.
Al respecto pueden preguntarle a Cachorros y Avispas, que igualaron 2-2 cuando jugaron en el Van Troi.
Granma llega a este duelo luego de sufrir tres derrotas consecutivas ante Santiago de Cuba en el Mártires de Barbados, de Bayamo. La última, 7-6, con un jonrón de tres carreras de Jeison Martínez que todavía duele.
Entonces los Caballos,cayeron al quinto puesto en una semana. Es decir, descendieron bruscamente del primer lugar, lo que demuestra cuán rápido puede caer un equipo en esta pelota.
Los números no mienten, y tampoco consuelan. El bateo es de élite: 318 colectivo, tercero del campeonato, con 23 jonrones.
La defensa es la mejor del país: 987 y 33 dobles plays. Con esas credenciales, cualquiera pensaría que este equipo debería estar arriba. Pero no.
Porque el pitcheo sigue siendo la grieta que se volvió cráter. Su PCL es de 6.36 y el WHIP de 1.73.
Como si pareciera poco, los lanzadores de los Caballos han recibido 26 jonrones.
Sumemos que conceden 4.98 boletos cada nueve entradas y que sus rivales les promedian 300.
A eso se unió, en la serie contra los indómitos, la ausencia de los tres receptores: dos lesionados y uno que resultó baja por problemas personales.
Ahora vendrá un duelo de cuatro partidos contra los Indios de Guantánamo. Resulta crucial porque la matemática es simple: solo quedan 24 juegos. Hay que ganar 14 o 15 para aspirar a la postemporada.
Un 3-1 en esta subserie sería un bálsamo. Un 2-2 dejaría el sabor amargo.
Marcos Naranjo tendrá que resolver con lo que tiene: ordenar el bullpen y usar los brazos más confiables.
También sería ideal que el bateo falle menos con hombres en base.
El terreno hablará. Y ojalá que hable en favor de los Caballos, que todavía tiene fuerzas para galopar.