Pinar del Río, Cuba-. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, subrayó hoy que la isla es “víctima de un genocidio fríamente calculado” por el gobierno de Estados Unidos, que ha diseñado e implementado una política de máxima asfixia económica.
En el acto por el Día de la Rebeldía Nacional, el mandatario denunció que Washington ha recrudecido su política de seis décadas de bloqueo imponiendo un cerco energético y financiero que provoca «una profunda crisis en el sistema electroenergético, apagones de más de un día, paralización de industrias y afectación a decenas de miles de trabajadores».
Díaz-Canel cuestionó la actuación de los funcionarios del Departamento de Estado, a quienes calificó como «expertos en redactar sanciones, hacer listas, inventar pretextos», y los comparó con «los redactores de dictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o de las ocupaciones nazis en la Segunda Guerra Mundial».
El jefe de Estado denunció que Washington ha declarado «una guerra mundial contra las izquierdas y a Cuba como capital del comunismo en el siglo XXI».
«Al acusar a Cuba, no solo buscan un chivo expiatorio, un agente externo, buscan a quien culpar de la protesta de los sectores más golpeados por una economía que hacen más ricos a los ricos y más pobres a los pobres», afirmó.
Díaz-Canel subrayó que «el inmenso dolor de las familias cubanas se confirma en estadísticas», con muertes causadas por la falta de medicamentos y más de 100 mil cirugías que no pueden realizarse por los apagones y la falta de combustible para las plantas de apoyo.
«La única amenaza contra la seguridad en la región, la verdadera y real amenaza contra la paz mundial y contra la vida humana es la política de agresiones que provocan hambrunas, empobrecimiento, migraciones desordenadas, caos, inestabilidad y decenas de miles de muertes en todo el mundo», sentenció el mandatario.