En un ambiente de respaldo y compromiso colectivo, el Centro Mixto Miguel Espinosa Cabrera, ubicado en el Consejo Popular de Cienaguilla, en Campechuela, fue escenario del proceso de otorgamiento para la continuidad de estudios de los estudiantes que recientemente concluyeron el nivel educativo de Secundaria Básica.
La jornada estuvo marcada por el acostumbrado acompañamiento de las familias, quienes desde tempranas horas estuvieron junto a los jóvenes en este paso decisivo hacia su formación profesional y académica.
Según explicó Guillermo Piña Torres, director del centro educativo, la iniciativa responde a la necesidad de garantizar que ningún adolescente quede fuera del sistema educacional una vez culminado el noveno grado.
«La familia ha sido un pilar fundamental en este proceso, no solo como testigo, sino como parte activa de la orientación vocacional de sus hijos» destacó el directivo durante el desarrollo de las inscripciones.
La oferta educativa presentada a los egresados incluyó opciones técnicas y preuniversitarias adaptadas a las necesidades del territorio y las aspiraciones juveniles.
Entre las alternativas figuran carreras técnicas como Enfermería y Agronomía, especialidades de alta demanda en el contexto local y provincial. Asimismo, se habilitaron plazas para cursar estudios en el nivel Preuniversitario, abriendo la puerta a futuras carreras universitarias.
El proceso, desarrollado con organización y transparencia, permitió que los estudiantes recibieran asesoría personalizada para elegir la vía más acorde con sus intereses y capacidades.
Además de las carreras técnicas mencionadas, se ofertaron otras opciones académicas que buscan diversificar el espectro formativo y potenciar el desarrollo de habilidades prácticas desde edades tempranas, reforzando el vínculo entre la escuela y el sector productivo.
Con esta jornada, el Centro Mixto Miguel Espinosa Cabrera reafirma su compromiso con la educación integral y la continuidad de estudios, principios esenciales del sistema educativo cubano.
«Ver a nuestros jóvenes con sus familias, eligiendo con ilusión su camino, es el mejor reflejo del trabajo en equipo entre la escuela, el hogar y la comunidad», concluyó Piña Torres, visiblemente satisfecho por la alta participación y el ambiente de esperanza que caracterizó la mañana en Cienaguilla.