Cinco meses después de una histórica votación en la Cámara de Diputados, el Senado Brasil aprobó este miércoles en dos rondas de votación el final de la escala 6×1, un reclamo histórico de movimientos sindicales y populares cuya puesta en ley fue impulsada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El fin de la jornada 6×1, que añade un día de descanso semanal y reduce el cómputo de 44 a 40 horas semanales sin recorte salarial, una propuesta electoral y una de las prioridades de Lula en este mandato, llega a 11 días del balotaje del 25 de octubre, en el que el líder progresista busca su reelección frente al ultraderechista Flávio Bolsonaro.
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— PT Brasil (@ptbrasil) October 15, 2026
«Luchamos, debatimos y presionamos para asegurarnos de que el Congreso votara este año para acabar con el 6×1. Pero la voz de la gente fue la voz que me guio para que, juntos, pudiéramos conseguir más tiempo para descansar, pasar con nuestros hijos y estar con quienes amamos», dijo el mandatario en su primera reacción en X.
Luego de su promulgación, la medida convertirá en válido el límite de 40 horas semanales de trabajo en cinco días semanales y dos días de descanso, sin perjuicio del salario. Contemplará una implementación progresiva para facilitar la adaptación de las empresas, con un paso a 42 horas en dos meses y a 40 en un año.
Tras la votación, se vio a la bancada progresista coreando «ole, ole, ola, Lula, Lula», en reconocimiento del liderazgo del mandatario en la defensa de la medida. Según los sindicatos, unos 22 millones de trabajadores verán reducida su jornada laboral.
En la primera ronda de votación, la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 221/2019 que da paso a la semana de cinco jornadas laborales fue aprobada con 75 votos a favor y uno en contra. El único voto en contra fue del senador Hamilton Mourão (Republicanos-RS). Los senadores Rogério Marinho (PL-RN), Sergio Moro (PL-PR), Márcio Bittar (PL-AP) y Ciro Nogueira (Republicanos-PI) no asistieron.
En la segunda votación, el PEC al final de la escala 6×1 fue aprobado con los mismos 75 votos a favor y uno en contra. El único voto en contra fue nuevamente Mourão.
Lula anuncia el perdón total de las deudas de microemprendedores individuales con el Estado, la compra de las deudas privadas con bancos y la implementación del "Pix MEI", un apoyo de hasta U$1mil para que las personas inviertan en sus negocios.
El programa "Prospera MEI" también contempla propuestas para aumentar el límite de facturación a U$28.000. Hoy es de U$16.000.
Además permite la contratación de un segundo empleado y exime de la emisión de factura fiscal en ventas a particulares.
A 12 días de las elecciones, las medidas dirigidas a quienes trabajan por cuenta propia y gestionan un pequeño negocio, rompen con un potencial electorado cautivado por discursos liberales de la extrema derecha.
— Nacho Lemus (@LemusteleSUR) October 13, 2026
El ultraderechista Bolsonaro, que se oponía al cambio como parte de un programa en el que prevalecen medidas antipopulares, recortes en gasto social, desmontaje del Estado y privatización, debió cambiar postura ante la presión electoral. Aunque no estuvo presente en el hemiciclo, el candidato presidencial por el Partido Liberal (PL) emitió su voto vía telemática mientras estaba en actos de campaña en Porto Alegre.
🇧🇷 Lula sobre el fin de la jornada 6×1: "No fue un logro burocrático, fue un logro que salió de la calle y de un deseo histórico del pueblo trabajador".
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— teleSUR TV (@teleSURtv) October 15, 2026
Senadores progresistas señalaron el oportunismo de Bolsonaro y la «volatilidad de convicciones» del candidato del PL. Advirtieron sobre la posibilidad de que él reactive sus planes en caso de resultar electo.
«Hay gente que no quiere que esta votación termine hoy. Por eso, debemos mantenernos vigilantes para impedir retrocesos en el futuro», dijo la portavoz del Gobierno en el Senado, Teresa Leitão (PT-PE), mientras que el presidente de la Cámara Alta, Davi Alcolumbre, destacaba el efecto positivo de la medida para «millones de personas de diferentes realidades del país».
Leitão cerró su votación recordando el simbolismo de la aprobación durante el mandato de Lula.
«Voto por el presidente de los trabajadores, porque él podrá, como ha sido capaz a lo largo de su vida, respetar a los trabajadores de este país y no revertirá la lógica de este PEC, porque para él este PEC no es un cálculo electoral; es una concepción de la vida, es una concepción del trabajo, es una concepción de la sociedad«, dijo al justificar su voto.
La PEC de 2019 cobró impulso durante los últimos años con la movilización de movimientos populares y la ampliación del debate en el Congreso. En 2023, el concejal de Río de Janeiro Rick Azevedo (Psol) y otros líderes fundaron el movimiento Vida Más Allá del Trabajo (IVA) para debatir el tema. En 2025, se recogieron más de dos millones de firmas en apoyo al fin de la escala y se enviaron al presidente del Senado, Davi Alcolumbre.
Sectores de la ultraderecha en el Senado, productivos y patronales se han opuesto a la reducción de la jornada. El senador Randolfe Rodrigues, del Partido de los Trabajadores, destacó que «Brasil se sitúa así al nivel de los países más desarrollados».
El Gobierno de Lula alista un decreto regulatorio que se publicará poco después de la promulgación y que, entre otros puntos, debe definir un cálculo para la tarifa horaria de los trabajadores sometidos al régimen intermitente, creado por la reforma laboral.
También debe establecer que los calendarios especiales de ciertas actividades (plataformas petrolíferas, aviación, guardias de seguridad, salud) podrán seguir siendo negociados por los sindicatos, y garantizar que los convenios colectivos en vigor reciban enmiendas y se prorroguen hasta la fecha base, ya bajo las nuevas normas.