El productor tabacalero Nolberto Pacheco Blanco, del municipio de Yara demuestra que la eficiencia agrícola puede ir unida al servicio a la comunidad.
En su finca, dedicada durante años al cultivo del tabaco, diversifica las producciones y además de producir cultivos varios ahora construyó una solinera que hoy presta un valioso servicio a los habitantes de Veguitas.
Pacheco es reconocido en Granma como uno de los productores que, de manera sostenida, alcanza los mejores rendimientos en la producción tabacalera.
Su experiencia y constancia en las labores de las vegas lo convierten en un ejemplo del potencial que guarda el campo granmense, donde municipios como Yara mantienen una tradición histórica en el cultivo de esta hoja aromática.
La nueva solinera responde a una necesidad concreta de la comunidad donde está enclavada su finca, el poblado de veguiteras, cuyos habitantes disponen desde ahora de un espacio adecuado para cargar diferentes equipos ante los apagones prolongados que enfrenta todo el país.
La diversificación en la finca de Pacheco se inscribe en una tendencia necesaria para la agricultura cubana urgida de combinar el cultivo principal con otras producciones que aportan alimentos, ingresos y estabilidad ante las fluctuaciones del clima y del mercado.
En Granma, la producción tabacalera continúa siendo una de las prioridades económicas, con municipios como Yara, Bayamo, Guisa, Jiguaní, Manzanillo y Buey Arriba entre los principales protagonistas de la campaña.
Para la comunidad de Veguitas, la obra tiene además un valor social. La localidad, situada en el municipio de Yara, posee una larga relación con el tabaco y la agricultura; por ello, iniciativas como esta reafirman el vínculo entre quienes hacen producir la tierra y quienes necesitan sus frutos.
Nolberto Pacheco lo resume en hechos desde la premisa de sembrar con calidad, cuidar cada detalle del cultivo y pensar también en los demás. Su finca se convierte así en un pequeño motor de desarrollo local, donde la experiencia tabacalera se pone al servicio de la seguridad alimentaria y del bienestar comunitario.
Desde Veguitas, en Yara, esta es una muestra de que cuando el campesino diversifica, produce y comparte, la agricultura granmense avanza con pasos más firmes