Este sábado inició en Nueva Delhi, India, la 18.ª cumbre de los BRICS, con la reunión de los jefes de delegación de los países que integran el bloque. Se trata de la cita anual más esperada de las economías emergentes y llega en un momento especialmente tenso: la escalada de las tensiones geopolíticas y una turbulencia económica global han puesto al grupo en el centro de la atención mundial.
No es casualidad. Occidente ha intentado aislar a Rusia, China y coaccionar al Sur Global, y ese contexto de presión actúa hoy como uno de los principales catalizadores de la agenda. Frente a las sanciones y los intentos de condicionar a las naciones en desarrollo, los BRICS se presentan como un espacio de coordinación soberana.
El primer ministro indio, Narendra Modi, tuvo a su cargo la apertura oficial y recibió a los líderes de los países miembros. La primera jornada está dedicada a la reunión de los jefes de delegación, en la que se trazan las prioridades de la cita.
La India ejerce la presidencia rotativa del bloque bajo el lema «Construyendo para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad», un enfoque que sus promotores describen como centrado en las personas y en la humanidad, en la línea expresada por el propio Modi en la Cumbre de Río de 2025.
Economía será prioridad en la agenda
Uno de los ejes más sensibles de la cumbre es el financiero. Se espera que se alcancen acuerdos comerciales internacionales que contemplen el uso de monedas alternativas al dólar en el mercado global, un debate que cobró fuerza tras las sanciones contra Moscú y Beijing con el uso de la moneda estadounidense como herramienta de presión.
En paralelo, se busca avanzar en la interconexión de plataformas de pago instantáneo, entre ellas el sistema UPI de la India y el Pix de Brasil. También se explora la compatibilidad entre las monedas digitales emitidas por los bancos centrales del bloque (CBDC), un terreno donde los países miembros han avanzado a ritmos distintos pero con objetivos convergentes.
Otro proyecto sobre la mesa es la posible firma de un convenio que conecte los fondos de inversión y de pensiones de los miembros con megaproyectos de infraestructura y energía. Y sobre los principios éticos ya adoptados por el grupo, se debate la aplicación de herramientas de inteligencia artificial para elevar la productividad en los sectores público y económico.
Voces y reclamos en el orden multilateral
Desde los BRICS se reclama con fuerza una renovación del Fondo Monetario Internacional y la ampliación del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, con posibles nuevos integrantes como Brasil, Nigeria o Indonesia.
La agenda también abordará las repercusiones del conflicto en Asia Occidental y el impacto de las sanciones estadounidenses a los países del bloque, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de alimentos y fertilizantes para todos las naciones.
No es un dato menor: los países en desarrollo son los más vulnerables a las disrupciones en las cadenas de suministro y a los efectos de medidas coercitivas que no eligieron.
En materia de seguridad, se impulsa una estrategia común para armonizar criterios y hacer frente a amenazas cibernéticas y extremistas, un desafío compartido que requiere respuestas coordinadas más allá de las fronteras nacionales.
La agenda marca una cumbre multidinámica con diversos temas a tratar de vital interés para el Mundo y los países que no están alineados con occidente; en búsqueda de alternativas a la hegemonía global de los Estados Unidos.