Diversas acciones en Cauto Cristo están destinadas a la prevención del embarazo en la adolescencia.
Instituciones como Educación, Salud, Deportes y Cultura abren espacio para evaluar las estrategias diseñadas e implementadas a nivel local para reducir la tasa de incidencia de la gestación precoz por los riesgos de ello en la natalidad y calidad de vida de las futuras madres y sus bebés.
Las cifras reflejan actualmente la tendencia a mantenerse elevado el número de embarazos precoces.
Profesionales de varios sectores coincidieron en la necesidad de fortalecer el trabajo comunitario para lograr una labor más efectiva, para ello es preciso trabajar más con padres y tutores legales de las menores.
La Máster en Ciencias Mailenis Peña Batista, profesora universitaria reconoció que se puede lograr mucho más en este sentido:
” Es un indicador clave para evaluar riesgos. Hemos trabajado de conjunto con otras entidades para fortalecer esa labor social preventiva. Pero entre los mismos padres a veces hay resistencia a esa forma de asumir tempranamente la maternidad. Hemos trabajado con madres de aloscentes que intentan evitar métodos anticonceptivos. Entonces el trabajo es hacia las familias y con los propios adolescentes”, explicó.
La cultura patriarcal instaurada en algunas familias establece el liderazgo masculino en cuanto al sustento de los hogares. Ello implica que las damas asumen ser amas de casa y criar a los hijos como un criterio social relevante.
En Cauto Cristo la problemática es tratada de forma multifactorial y desde varios escenarios, pero es necesario que los métodos sean efectivos.
El término embarazo precoz hace referencia a la gestación entre los 12 y 18 años de edad.