El 21 de octubre de 1957 ocho jóvenes revolucionarios fueron asesinados en Bayamo, ciudad a más de 700 kilómetros al este de La Habana, por sicarios del presidente Fulgencio Batista y Zaldívar y Zaldívar.
Los ultimados se nombraban Gilberto López Bosch, Mardonio Echavarría Remón, Luis Felipe Lotty Osorio, Vicente Quesada o’Conor, Idallberto Tamayo Maceo, Pedro Batista Fonseca, Rubén Nogueras Castillo y Mario Enrique Alarcón Martínez.
El crimen fue en represalia por el ajusticiamiento del asesino Roberto Ríos Sarmiento, conocido por Campeón.
El 11 de octubre de ese año militares de Fulgencio Batista detuvieron a Gilberto López Bosch, quien era jefe de un campamento permanente rebelde en la zona de Mabáy, a unos 17 kilómetros de la urbe mencionada, capital de la actual provincia de Granma, a Guillermo Villarreal Figueredo y a un compañero de Jiguaní, conocido por Frank.
Guillermo y Frank fueron liberados pocos días después, Gilberto López no, fue sometido a maltratos físicos al punto que sus compañeros de prisión tenían que sujetarlo para alimentarlo, pues le habían fracturado un brazo la clavícula y algunas costillas.
El esbirro que más se enseñaba con él era Roberto Ríos Sarmiento, conocido por Campeón, por lo que la dirección del Movimiento 26 de Julio en Bayamo decidió ejecutarlo.
La acción contra Campeón se llevó a cabo al anochecer del 20 de octubre, en la que también murió un sargento de apellido Pompa.
Sobre la represalia desatada de inmediato, el periodista Rubén Castillo Ramos, (Cauto Embarcadero, Río Cauto, 1917-Bayamo, 2004) corresponsal de la revista Bohemia y de otros medios de comunicación, dijo:
“La vendetta de la tiranía no se hizo esperar en la forma más cruel y espantosa. La noche del 20 y la madrugada del 21 fueron tremendamente horrorosas. Al día siguiente se conocería el resultado de sus macabros propósito”. La aparición en diferentes lugares de los cuerpos masacrados de los ocho revolucionarios mencionados.
En homenaje de recordación permanente a aquellos valientes jóvenes, una hermosa escuela construida por la revolución, lleva por nombre 21 de Octubre.
La institución educativa se encuentra junto a una de las vías de la avenida Felino Figueredo, que conduce a la Plaza de la Patria, en Bayamo, acoge alumnos de la primera infancia a sexto grado.
El himno 21 de Octubre, compuesto por varios educadores de la institución, en uno de sus versos dice: ” siempre los recordaremos y a la memoria de ustedes juramos que nada ni nadie perturbará la paz por la que sus vidas ofrendaron. Presentes están en las acciones de cada pionero que viven amando a la revolución y que en el futuro serán los primeros”.
Por el horario en que fueron masacrados aquellos valerosos combatientes de la lucha clandestina, la del 20 al 21 de octubre de 1957, es conocida como la noche del terror en Bayamo.