Teherán-. Irán no reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que Estados Unidos acepte las condiciones planteadas por Teherán, afirmó hoy el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Ghalibaf.
Durante una sesión pública parlamentaria, Ghalibaf sostuvo que Washington debe abandonar, según sus palabras, las exigencias unilaterales y afirmó que la posición iraní sobre el estratégico paso marítimo es definitiva.
«El estrecho de Ormuz no se abrirá hasta que se cumplan las siete condiciones presentadas por Irán», declaró el dirigente, sin detallar públicamente los términos de esas condiciones.
La posición de Ghalibaf se produce después de que Teherán presentara en septiembre una propuesta para reabrir el estrecho en un plazo de siete días si Washington aceptaba determinadas medidas, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval y la flexibilización de las sanciones sobre las exportaciones petroleras iraníes.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, confirmó entonces que la propuesta fue transmitida a Estados Unidos a través de intermediarios y que la reapertura del estrecho formaba parte de una hoja de ruta destinada también a reanudar las negociaciones sobre el programa nuclear de la nación persa.
Ghalibaf acusó asimismo a Washington de combinar presión económica, amenazas y movimientos militares con mensajes contradictorios, y aseguró que Teherán continuará utilizando simultáneamente instrumentos militares y diplomáticos para defender sus intereses.
Estados Unidos rechazó previamente las condiciones iraníes. El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó de inaceptable la propuesta de Teherán, mientras continúan los contactos indirectos con mediación de Qatar.
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, constituye una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas procedentes del golfo Pérsico.
Las restricciones a la navegación por esa vía incrementaron la presión sobre los mercados energéticos y se convirtió en uno de los principales puntos de las negociaciones entre Washington y Teherán.