Nuevos horizontes que explorar, etnias desconocidas, culturas novedosas para quienes ya tenían una formación cultural desarrollada constituyeron los inicio del intercambio de culturas entre los pueblos indígenas y los conquistadores españoles en el año 1492.
Aunque fue un hecho que marcó un antes y un después no solo en la historia, años más tarde esta fecha sería el punto clave para reconocer el impacto profundo que tuvo sobre los pueblos originarios, Cuba entre ellos, es decir el encuentro de varias culturas que aún se mantienen vivas.
Cada 12 de octubre muchos países sobre todo de Hispanoamerica celebran esta diversidad como Día de la Hispanidad, Día de la Raza o Día de la Diversidad Cultural como reconocimiento y promoción del diálogo cultural y como parte de las acciones de estas comunidades para contrarrestar la discriminación o racismo así como la presencia de costumbres y tradiciones propias de estas culturas y su vinculación con otras.
Pero ¿Qué aspectos forman parte de la diversidad cultural?,¿Realmente respetamos la diversidad?, ¿Por qué es importante reconocer la diversidad cultural?.
Estas y otras cuestiones se formula el ser humano que constantemente busca cambiar o indagar en estos temas. La diversidad cultural es un concepto amplio que abarca todas las diferencias y similitudes en las formas de vida, creencias y expresiones de los distintos grupos humanos y sus aspectos principales se pueden agrupar en varias categorías, entre los principales: idioma y comunicación, identidad y pertenencia, historia y memoria colectiva así como costumbres y tradiciones y creencias y religión.
En el caso de Cuba es una fecha que aunque no se celebra dentro de su calendario como en países sudamericanos y España, en las últimas décadas se ha avanzado tanto en el reconocimiento y promoción de las diferentes formas de diversidad cultural desde comunidades propias de la isla como de comunidades foráneas.
El contacto con otras culturas amplía nuestra visión del mundo, por ello el llamado en esta ocasión con respecto a esta temática sería a cambiar ciertas actitudes que minimizan la importancia de preservar estas formas de expresión y vida pues respetar la diversidad cultural es un proceso continuo más que un logro alcanzado.
Existen debates sobre diversidad cultural que se dan en congresos, con ponencias y estadísticas. Es ahí donde radica uno de los avances en la incorporación de leyes y declaraciones en su mayoría por la UNESCO que protegen esa diversidad así como la inclusión de la educación intercultural en muchos currículos.
La globalización digital por su parte no ha eliminado las asimetrías culturales: las ha reorganizado. Es decir se aboga desde la tecnología por una mayor visibilidad de culturas que en ciertos casos son desconocidas o ignoradas.
Paradójicamente, la misma tecnología que homogeniza también abre oportunidades. Comunidades originarias graban sus lenguas, artistas independientes publican sin intermediarios, colectivos migrantes construyen archivos de memoria. La diversidad cultural no desaparece: se reinventa en los márgenes.
Cada 12 de octubre nos recuerda que la historia es en escencia un mosaico de culturas. Hablar de diversidad cultural hoy en día es reconocer que ninguna cultura es estática y que el verdadero progreso no consiste en integrar al “otro” a nuestra medida, sino en aprender a convivir con sus diferencias, es decir ya no es qué podemos enseñarle al que viene de fuera, sino qué podemos aprender de él para enriquecer eso que llamamos identidad.