El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, pidió este jueves a miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que contribuyan para que no se concrete la “creciente amenaza de agresión directa” de EE.UU. contra la isla.
Durante una reunión del Grupo de Amigos de la Gobernanza Global, coalición de 43 naciones creada en diciembre de 2025 dentro de la ONU, Rodríguez comentó que en los últimos meses el país caribeño ha atravesado “efectos devastadores” por las acciones de Washington.
En reunión del Grupo de Amigos de la Gobernanza Global, rechazamos la política en extremo agresiva del gobierno de EEUU, que menosprecia la @ONU_es, socava el multilateralismo, atropella deliberadamente las normas y principios del Derecho Internacional y amenaza la existencia de… pic.twitter.com/3NyfhQ7ZgC
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) May 28, 2026
“Amenazan y reprimen también a empresas y ciudadanos de diversos países por ejercer el derecho a relacionarse con Cuba, los llamamos a alzar sus voces con determinación para proteger los derechos de sus propios ciudadanos y empresas, contribuir a detener el crimen de lesa humanidad que se comete contra el pueblo cubano e impedir la agresión militar contra Cuba”, afirmó.
Rodríguez acusó a la Administración republicana de Donald Trump de intentar “provocar el derrocamiento del Gobierno e imponer cambios en el modelo político, económico y social escogido por los cubanos”.
“La amenaza de uso de la fuerza contra Cuba por la mayor potencia militar se combina con el reforzamiento asfixiante de su bloqueo económico, comercial y financiero contra nuestro país, agravado mediante un cerco petrolero equivalente a un bloqueo naval, y la imposición de otras medidas económicas coercitivas contra terceros países, bancos, empresas y cualquiera que mantenga una relación con Cuba”, añadió.
El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional” ante la “amenaza inusual y extraordinaria” que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad de la nación norteamericana y la región.
Intervención del Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, en la reunión del Grupo de Amigos de la Gobernanza Global bajo el tema “Reformar y mejorar la gobernanza global: trabajar juntos para abordar los desafíos mundiales”, Nueva York, 28 de mayo de 2026
Excelentísimo Señor Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores de la República Popular China,
Excelentísima Señora Amina Mohammed, vicesecretaria general de las Naciones Unidas.
Distinguidos representantes:
Agradezco a la hermana República Popular China por la convocatoria a esta reunión del Grupo de Amigos de la Gobernanza Global.
Agradecemos las palabras del Excelentísimo Señor Wang Yi, canciller de la República Popular China.
Este espacio es una demostración fehaciente de que a pesar de los enormes retos que tiene para las Naciones Unidas la pretensión de imponerle al mundo una doctrina basada en la fuerza para la conducción de las relaciones entre los Estados, la inmensa mayoría de la membresía de esta Organización continúa comprometida con el multilateralismo, el diálogo y la cooperación como único camino viable para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo. Ello contrasta con la política en extremo agresiva del gobierno de los Estados Unidos, que menosprecia la ONU, socava el multilateralismo, atropella deliberadamente las normas y principios del Derecho Internacional y amenaza la existencia de la humanidad toda.
- CONSULTE el texto de la Declaración en inglés
Muestra de esa política es la abierta y creciente amenaza de agresión directa contra Cuba, que prevalece en declaraciones de los principales funcionarios de ese Gobierno, en violación de la Carta de la ONU, el Derecho Internacional y los postulados de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
La amenaza de uso de la fuerza contra Cuba por la mayor potencia militar se combina con el reforzamiento asfixiante de su bloqueo económico, comercial y financiero contra nuestro país, agravado mediante un cerco petrolero equivalente a un bloqueo naval, y la imposición de otras medidas económicas coercitivas contra terceros países, bancos, empresas y cualquiera que mantenga una relación con Cuba. El impacto devastador de estas medidas equivale a la imposición de un castigo colectivo contra la toda la población cubana, con el fin de provocar el derrocamiento del gobierno e imponer cambios en el modelo político, económico y social escogido por los cubanos.
En estos meses complejos en que nuestro pueblo ha enfrentado los efectos devastadores de esta política, el apoyo solidario de muchos de los países aquí representados ha contribuido de manera significativa a sortear carencias y dificultades.
Ante la magnitud de las contingencias que hoy afrontamos, que amenazan y reprimen también a empresas y ciudadanos de diversos países por ejercer el derecho a relacionarse con Cuba, los llamamos a alzar sus voces con determinación para, proteger los derechos de sus propios ciudadanos y empresas, contribuir a detener el crimen de lesa humanidad que se comete contra el pueblo cubano e impedir la agresión militar contra Cuba.
El peligro que hoy se cierne contra mi país, mañana pudiera presentársele a cualquiera de las naciones representadas en esta sala.
La construcción de la comunidad de futuro compartido que respaldamos, precisa de la acción unida de nuestros países para rechazar con firmeza el unilateralismo, la coerción y la guerra.
Cuba, fiel defensora de la paz y la justicia, no cejará en el empeño por reformar y mejorar la gobernanza global, por construir un orden internacional verdaderamente justo, democrático y equitativo, donde prevalezcan la solidaridad, la cooperación internacional, el diálogo respetuoso, el arreglo pacífico de controversias, el respeto a la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia en sus asuntos internos y la prohibición de la amenaza y del uso de la fuerza; un orden internacional sin bloqueos, sin medidas coercitivas unilaterales, sin hegemonismo ni intentos de dominación; un orden internacional que garantice la paz y la seguridad internacionales para todos, con pleno respeto a la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
Muchas gracias.