En un gesto que reafirma el compromiso revolucionario con las nuevas generaciones, integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), acompañados por autoridades locales, patentizaron su respaldo incondicional a las instituciones educativas enclavadas en el plan turquino del municipio de Campechuela.
Un intercambio, cargado de historia y vocación patriótica, se desarrolló en la escuela primaria José Machado Rodríguez y el centro mixto Miguel Espinosa Cabrera, donde los veteranos compartieron con docentes y estudiantes.
Así lo dio a conocer Francisco Tapia Rivero, jefe de grupo de la ACRC en el Consejo pPopular de Cienaguilla, quien destacó que el principal objetivo de la organización en esa demarcación es reforzar los conocimientos sobre la historia de Cuba, desde el grito independentista de Carlos Manuel de Céspedes hasta los desafíos de la actualidad.
«Nuestra misión es ser puente entre el pasado heroico y el presente que construyen los niños» expresó durante el encuentro.
Tapia Rivero subrayó que la asociación mantiene un vínculo directo con cada centro docente, lo que les permite participar activamente en todas las actividades convocadas por las instituciones educativas a sus organizaciones de base. Esta presencia sistemática, según explicó, no se limita a efemérides o fechas señaladas, sino que se extiende a la cotidianidad escolar, como un acompañamiento constante al quehacer pedagógico.
Uno de los aspectos más significativos abordados por el dirigente combatiente fue el trabajo preventivo que realizan con los niños que incumplen sus deberes escolares.
«Atendemos esas situaciones de manera personalizada, porque entendemos que la deserción o el bajo rendimiento pueden ser semillas de deformaciones sociales que debemos evitar a toda costa», afirmó Tapia Rivero, dejando claro el papel tutelar que ejercen los veteranos en la comunidad.
El consejo popular de Cienaguilla, agregó, no solo respalda las iniciativas escolares, sino que también cuenta con el valioso aporte de maestros jubilados, como el caso de Leonel Pérez Rodríguez, quien integró la heroica campaña de alfabetización. Estos educadores, dijo, son un eslabón fundamental para transmitir valores y experiencias a las nuevas hornadas de maestros y alumnos.
En un llamado a la responsabilidad colectiva, el jefe de grupo significó que, pese a las dificultades objetivas, hay que apoyar a los maestros para garantizar el desarrollo exitoso del curso escolar.
«A veces se escucha el criterio de no mandar el niño a la escuela porque no tiene merienda, pero esa no es la solución», sentenció, al tiempo que insistió en que la mejor manera de ayudar es orientar a los padres y garantizar que el estudiante ocupe su lugar en las aulas.
El intercambio evidenció que la Asociación de Combatientes no solo es un custodio de la historia, sino un actor activo en la solución de problemas concretos de la comunidad. Su presencia en las escuelas del plan turquino trasciende el simbolismo y se convierte en un pilar de apoyo logístico, moral y pedagógico para educadores y familias.
Con esta jornada, Campechuela refrenda que la obra de la Revolución se defiende tanto en la memoria como en la acción diaria, y que los combatientes, con su ejemplo y dedicación, siguen siendo faro y escudo de la educación pública, gratuita y de calidad que distingue al sistema cubano.