En la finca del productor bayamés Daniel Hernández Arias, de la cooperativa de créditos y servicios Pedro Pompa, se vivió este viernes un momento simbólico para la agricultura granmense con la riega de los primeros canteros de semilleros, con l que quedó inaugurada de manera oficial la campaña tabacalera 2026 al 2027 en la provincia.
Aunque a simple vista pueda parecer un gesto sencillo, regar los canteros de semilleros es en realidad el primer eslabón de una cadena productiva que se extiende durante varios meses y que involucra a decenas de cooperativas y productores en los municipios de vocación tabacalera de Granma.
De la calidad de este semillero inicial dependerá, en gran medida, el comportamiento de toda la campaña por lo que una buena germinación y un cuidado esmerado en esta etapa temprana son garantía de posturas fuertes y sanas para el momento del trasplante.
El productor Daniel Hernández Arias, anfitrión de la actividad inaugural, forma parte de la cooperativa de créditos y servicios Pedro Pompa, una de las estructuras que en el territorio agrupa a los campesinos dedicados a este cultivo, brindándoles servicios, insumos y acompañamiento técnico para el desarrollo de sus siembras.
El tabaco constituye un renglón de significativo valor económico y tradición para varios municipios de la provincia, donde generaciones de campesinos han hecho de este cultivo un modo de vida y una fuente relevante de ingresos, tanto para la economía familiar como para los planes de exportación del país.
Cada nueva campaña representa, por tanto, no solo un reto productivo, sino también una oportunidad para consolidar experiencias, incorporar buenas prácticas agrícolas y elevar los rendimientos por área.
El ingeniero Walfrido Carbonel de la Cruz, director agrícola de la empresa de acopio, beneficio y torcido del tabaco en Granma aseguró que este año pretenden continuar creciendo en áreas de siembra y aspiran a llegar a 400 hectáreas, cifra que hace años no se logra en sus campos.
Acotó además que se han planificado un rendimiento agrícola superior a una tonelada por hectárea, otra de las asignaturas pendientes para los campesinos tabacaleros de esta provincia, com serios compromisos en la fabricación de puros para la exportación y el consumo nacional.