Varias consultas dedicadas a la rehabilitación de los pacientes funcionan con estabilidad en el municipio de Cauto Cristo, como parte de un programa integral en la atención primaria y secundaria de salud.
Irisel Milanés Tamayo, Jefa de la Sala de Rehabilitación en este territorio, aseguró que varias prestaciones de las correspondientes a la institución, garantizan el mejoramiento de la calidad de vida del pueblo:
” Estamos prestando todos los servicios básicos, los equipos eléctricos de electroterapia están funcionando perfectamente bien, en el gimnasio trabajamos también, de acuerdo con las consultas, no tenemos limitantes”, aseguró.
La institución posee una plantilla de 38 trabajadores, de ellos, siete cumplen misión solidaria en varios países.
Una de las principales oportunidades que posee la sala de rehabilitación es el alcance de su labor comunitaria.
En los barrios intrincados los trabajadores están prestando servicios en salas de televisión, lo que influye positivamente en la cercanía a los pacientes y la satisfacción de ellos al recibir un servicio gratuito y accesible.
Diversas patologías presentan quienes llegan a este tipo de instituciones en busca de una rehabilitación parcial o total.
Después de accidentes domésticos, viales cerebrovasculares, resulta recurrente ver pacientes en fisioterapia recibiendo masajes, calores, ejercicios, electroterapia y con una evaluación constante de su estado de recuperación.
Para que la calidad de los servicios sea más efectiva, los licenciados de conjunto con los especialistas aprovechan el servicio de reconsulta para monitorear el efecto de los tratamientos.
El 22 de mayo de 2003 fue creado el Programa Nacional de Medicina Física y Rehabilitación, involucrando a instituciones y grupos de trabajo a lo largo del país, en la noble tarea de devolver calidad de vida a las personas.
Cauto Cristo es ejemplo de cuánto se puede lograr con empeño en una Revolución donde la salud es una prioridad y una de sus principales conquistas.