Hoy es un día muy importante para los que defienden, protegen, adoptan y aman a los animales, así como para quienes estudiamos nobles profesiones dedicadas al estudio de las diferentes especies y a garantizarles vida, salud y bienestar, como los biólogos y los médicos veterinarios. Es un día internacional de acción por el derecho a la vida y el bienestar de los animales, tanto domésticos como silvestres.
Esta festividad comenzó a celebrarse el 24 de marzo de 1925 en Berlín, Alemania, por Heinrich Zimmermann, un cinólogo de origen polaco. Hace 101 años, este estudioso y amante de los perros, publicaba una revista sobre el hombre y el perro. Trabajó en favor de establecer el Comité del Día Mundial de los Animales. Después en 1929 pasó la fecha mundialmente reconocida, al cuarto día de octubre y en 1931 se ratificó esta fecha del 4 de octubre, en el Congreso Internacional de Protección Animal realizado en Italia.
Actualmente, la World Animal Protection (Protección Animal Mundial, en español), organización no gubernamental que antes se denominó World Society for the Protection of Animals (WSPA), es la organización civil que organiza oficialmente las actividades de reconocimiento global a los animales, pues el objetivo principal es recordar la importancia que tiene la conservación de todas las especies animales.
El Día Mundial de los Animales es una jornada para fomentar el respeto a la vida, la salud y el bienestar de todos las especies que comparten con nosotros este planeta.
Si vamos a la historia y las tradiciones, podemos decir que en particular para la religión católica, es el Día de San Francisco de Asís, a quien se reconoce mundialmente como el santo patrón de los animales. Según se cuenta, se eligió este día para coincidir con el santo de los animales, ya que San Francisco de Asís consideraba que todos los seres que habitaban la tierra eran criaturas de Dios, lo que demuestra que para él los animales merecían el mismo respeto que los humanos. Se relata además, que por el año 1200, cuando era muy joven dijo algo así, como que debíamos comprender cuál es nuestro lugar en la tierra, dado que nuestro bienestar está conectado al bienestar de todos los animales y del medio circundante.
Quizás por todos esos hechos y su amor hacia los animales, en el año 1980 el Papa Juan Pablo II declaró a San Francisco de Asís patrono de los animales, acción que popularizó aún mas la celebración de este día mundial, jornada en que muchos en el mundo concurren a las iglesias con sus mascotas, para que reciban la bendición, al igual que ellos.
Volviendo a los tiempos actuales, debemos comentar que en casi todos los países del mundo se celebran diversas actividades sociales, educativas, culturales, profesionales y académicas, para reforzar la necesidad de conservar las especies existentes en los diferentes países y áreas geográficas, en las que indebidas acciones del hombre más fenómenos naturales debidos al cambio climático, amenazan la subsistencia y la vida de ciertas especies.
En nuestro país, a pesar del alto nivel educacional de la población, de las normas establecidas por los sistemas sanitarios y de protección del medio ambiente, tenemos que elevar las acciones encaminadas al cuidado, protección y conservación de las especies autóctonas y de todas las existentes en el archipiélago.
Mientras sucedan y se reporten hechos de maltrato animal, tanto en perros y gatos, como en otras especies domésticas, se mantengan en cautiverio animales de vida libre, mientras inescrupulosa e ilegalmente se capturen animales de fauna para su ilícita comercialización, mientras existan hechos de hurto y sacrificio de ganado, se realicen enfrentamientos de algunas especies domésticas, estaremos en deuda con los animales.
Por eso, a mi modo de ver, debemos sumarnos a la celebración de este Día Mundial de los Animales, con la finalidad de informar, promover, comunicar y socializar acciones afines a la protección y el bienestar de los animales, pero que eso no quede solo en la jornada del 4 de octubre, sino que nos comprometa en función de lo que se deba y pueda hacer cada día.
Entre esas acciones cotidianas, sería provechoso adquirir conocimientos básicos para conocer más y mejor a las diferentes especies, educar desde la primera infancia a los niños en el respeto a los animales, lograr un mejor comportamiento social en las instalaciones donde se exhiben animales, realizar acciones comunitarias en función de eliminar en los barrios ciertas formas de maltrato animal, así como crear conciencia social sobre la tenencia responsable, el cumplimiento de las normativas nacionales que garantizan la salud y el bienestar animal, más actuar siempre responsablemente en materia de prevención de enfermedades de los animales, lo que indudablemente garantiza la salud de las personas.
Si estamos empeñados en el país, en la aplicación y desarrollo del concepto Una solo Salud, estamos obligados a respetar, cuidar y proteger las diversas especies animales, lo que permitirá garantizar nuestra propia salud.